Bueno, pues como os comenté hace un par de entradas me había fallado la caramelización de la baguette y el greñado pues no me iba a venir con mi bandejita de piedras volcanicas en la maleta. En este segundo intento, utilicé como alternativa hielos en la bandeja del horno, además no me despiste y la fermentación fue más correcta (la última vez la deje fermentar demasiado tiempo). El resultado ha sido bastante mejor. Pero antes, aquí me tenéis haciendo la prueba de la ventana con las casitas holandesas detrás (me parece chula la foto):
Y luego la baguette. Cuando una baguette crece bien en el horno se le tienen que formar colinas, las colinas que se forman con la cima de los cortes. La baguette no es un palo recto, es una línea voluptuosa. Las colinas de las baguettes son muy importantes, indican que todo ha ido bien.
En esta otra foto notaréis que los extremos de la baguette se han levantado ligeramente, muy chulapos. Esto con piedra es más fácil que ocurra. Es como si la baguette fuese una goma estirada.
Y aquí la rica miga:
Todavía no la hemos probado, pero por el olor está más rica, normal, la corteza ha quedado más dorada y además aumenté la cantidad de sal pues la sal que he encontrado sala poco (por cierto, lo de poner sal en mi lista de cosas imprescindibles con las que viajar se debe al pan, no a que vaya por la vida sacando mi salerito en casas de otros, ah, y he añadido algo nuevo a la lista otra vez: una taza, pero una de las grandes, lo que los ingleses llaman mug, me ponen muy nerviosa las tazas enanas en las que sólo caben tres gotas de té). Lo que esta baguette no tiene es la corteza quebrada que se produce cuando se saca del horno y ante el cambio de temperatura la baguette se encoje, se retrae, haciendo 'crac crac crac', o cantando, como dicen algunos. Bueno, todo se andará.
Besos,
Bea
8 comentarios:
Pero... ¿Descansas? o lo harás a la vuelta :)
Besitos
Para jugar fuera de casa esa baguette tiene muy buena pinta. Sigue practicando que te veo regalando pan por Holanda.
A seguir disfrutando!!!!!!!!
Bea, me encontré de golpe con todas estas entradas sobre Amsterdam, ¡maravilloso! Me has dado mucha envidia con tu visita a la panadería, y con tus experimentos. La baguette tiene una pinta...
Disfruta, un beso
Epa!
Marga, para mí hacer pan aquí con tranquilidad, poder experimentar todo lo que quiero y demás, es un absoluto placer. Es trabajo, claro, pero también juego. ¿Y tú ya estás de vacaciones?
Gracias, Anónimo, igual el doy un poco de barra dura a unos pajarracos que han hecho su nido en un barco del canal justo al lado de casa. Todas las mañanas les miramos y nos alegramos de que no se los haya comido un gato.
Qué bien verte por aquí, Epa! y gracias por tu mensaje. ¿Tú cómo estás?
Fantastico Bea!.....descansa un poquito que casi no podemos ni seguir tu ritmo.
Acabo de volver de Galicia con un monton de material nuevo (anda que yo tambien) lo malo es que me tengo que ir y no voy a poder practicar ahora....en fin...
Muchos besos!!
Virginia, ¿y qué material es ese? Cuenta, cuenta.
Un beso,
Bea
Imagina tartas de almendras unas cremosas... otras mas crujientes con corazon casi mazapan... tambien bizcochos y bollitos que combinan masa de pan con elaboracion de bizcocho....
En fin mucho, ahora me voy otra vez para Galicia, esta vez si son vacaciones (aunque seguire investigando) a ver si puedo hacer pruebas a la vuelta
Besostes!!
qué vicio, Virginia, no puedo leerte sin haber cenado. Ya me contarás con detalle. Pásalo bien y descansa.
Un beso,
Bea
Publicar un comentario en la entrada