
El de la izquierda es un pan de trigo y avena, suavecito y con un sabor parecido a la papilla, ideal para el desayuno. El siguiente es un pan de trigo y quinoa, un sabor muy interesante, fuerte, Elena, una alumna, lo ha descrito como 'judias verdes cocidas', puede sonar poco apetitoso, y de hecho preparándolo el olor era... especial, pero luego es el que más éxito ha tenido. El amarillo... de polenta, y trigo, muy muy rico (mi favorito), el de alveolo menos prieto, me gusta más que el de harina de maíz tal cual. Luego viene el de trigo sarraceno y trigo, a mí el que menos me ha gustado, pero es cuestión de gustos, y por último, centeno 100%, tan rico como siempre. Tomé fotos más de cerca pero han quedado borrosas. En cualquier caso, todos de alveolo cerrado. La corteza del de polenta, la mejor. Todos con un 30% de harinas 'raras' y el resto de trigo. Todos al 70% de hidratación, menos el de polenta, al 65%.
Besos y que gane la roja,
Bea
2 comentarios:
me muero por el de polenta!!! que color!
lo intentare hacer...
gracias y super- apetitosa foto
virginia
Qué bien que te guste, Virginia. A mí me encantó el de polenta, iba a hacerlo con harina de maíz pero me gusta tanto el toque crujiente que le da la polenta a la corteza del pan cuando la utilizo para que no se pegue la masa al couche, que decidí probar y el resultado me encanto (aunque no es crujiente, vamos, la miga, que tampoco tiene que serlo, pero bueno, por si acaso te lo digo). La polenta absorve menos agua así que hay que disminuir el porcentaje de humedad. Ahora estoy haciendo pruebas con panes menos húmedos y cuando tenga más información os enviaré actualización a los alumnos del taller de principiantes. Es muy interesante.
Un beso,
Bea
Publicar un comentario en la entrada